Formación del SEMAR
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Seminario Regional San Juan Bautista
     

"Les Daré Pastores según mi corazón" (Jer 3, 15)
 
Formación
 
"El seminario..., es sobre todo una comunidad educativa en camino: la comunidad promovida por el Obispo para ofrecer, a quien es llamado por el Señor para el servicio apostólico, la posibilidad de revivir la experiencia formativa que el Señor dedicó a los Doce" (Pastores Dabo Vobis No. 50) El Seminario mayor debe tratar de ser"una comunidad estructurada por una profunda amistad y caridad, de modo que pueda ser considerada familia que vive en la alegría" (Optatam totius, CV II)
 
La educación de los futuros presbíteros confiada al seminario se funda en la doctrina de la Iglesia sobre el sacerdocio, concretadas en su Magisterio y particularmente la Ratio Fundamentalis  para la Formación Sacerdotal en Puerto Rico.
 
 
Formación Humana: fundamento de toda la formación sacerdotal
 
Se busca que el seminarista crezca en su madurez humana y afectiva. Esta madurez se va adquiriendo dentro de las relaciones personales y comunitarias. Los seminaristas se reúnen con los formadores, psicólogos y otras personas que ofrecen talleres durante el año para ir trabajando la dimensión humana de su desarrollo. Se busca formar "personalidades equilibradas, sólidas y libres, capaces de llevar el peso de las responsabilidades pastorales." (Pastores Dabo Vobis No. 43) 
 
"La educación al amor responsable y la madurez afectiva de la personason muy necesarias para quien, como el presbítero, está llamado al celibato, o sea, a ofrecer, con la gracia del Espíritu y con la respuesta libre de la propia voluntad, la totalidad de su amor y de su solicitud a Jesucristo y la Iglesia. A la vista del compromiso del celibato, la madurez afectiva ha de saber incluir, dentro de las relaciones humanas de serena amistad y profunda fraternidad, un gran amor, vivo y personal a Jesucristo." (PDV No. 44) 
 
Los seminaristas comparten tareas en la casa y a través de otras actividades y normas van ejerciendo su libertad responsable en la vida comunitaria. Al respecto, la madurez humana y afectiva exigen una formación clara y sólida para el ejercicio de la libertad responsable  y el desarrollo de la conciencia moral de los seminaristas y futuros presbíteros (Cfr PDB No. 44)
 
 
Formación Espiritual: en comuinión con Dios y la búsqueda de Cristo
"Sin oración ni reflexión no hay sacerdote" 
 
El plan de vida espiritual diario en el Seminario debe ofrecer un espacio para la formación integral del seminarista. La Eucaristía diaria es el momento culminante de la vida del seminario. Se busca desarollar una intensa vida de oración en el seminario. Semanalmente se hace exposición y bendición con el Santísimo.
 
Se rezan durante la semana laudes, vísperas y completas en comunidad unidos asi a toda la Iglesia en su oración. Durante el día habrá momentos destinado sa la lectura espíritual y al silencio, necesario para el encuentro con Dios. La devoción filial a la Virgen María, Madre de Jesucristo es cultivada mediante el rezo del rosario y el Angelus en comunidad. Cuando se celebra la Eucaristía sábado en la mañana lo hacemos teninendo presente la memoria de Santa María. Se ofrecerán retiros todos los semestres que ayuden a los seminaristas en su proceso vocacional.
 
Cada seminarista tendrá su director espiritual, escogido de entre aquellos designados por los Obispos, al que acudirán con humildad y confianza para orientarse con mayor seguridad en el camino del Señor. Se darán a conocer modelos de vida como los presbíteros diocesanos el Santo Cura de Ars y San Juan de Avila y modelos de santidad como el Beato Carlos Manuel. Se hará referencia a la figura de San Juan Bautista como aquel que preparó el camino para que el hombre recibiera a Jesucristo en su corazón.
 
 
Formación Intelectual: inteligencia de la fe
 
La formación intelectual se podría dividir en dos periodos: filosofía y teología. "La filosofía lleva a un conocimiento y a una interpretación más profundos de la persona, de su libertad, de sus relaciones con el mundo y con Dios. La filosofía ayuda no poco al candidato a enriquecer su formación intelectual con el <culto de la verdad>,... la cual lleva a reconocer qué esta no es creada ni medida por el hombre, sino que es dada al hombre como don por la Verdad suprema, Dios." (PDV No. 52) La teolog?a lleva al creyente a preguntarse sobre su fe, pregunta que lo lleva a una compresión más profunda de su fe misma. (Crf PDV No.53)
 
Esta formación intelectual es ofrecida por el semianrio en colaboración con otras instituciones de educación superior en Puerto Rico. El SEMAR está afiliado a la Pontificia Universidad Cat?lica de Puerto Rico (PUCPR), la cual otorga los grados de bachillerato en filosofía a los graduados del mismo. En convenio con la Universidad del Sagrado Corazón y con autorización de la PUCPR los seminaristas tomarán cursos de destrezas básicas en dicha institución. La Maestría en Divinidad y en Teología es la que ofrece el Centro de Estudios Dominicos del Caribe (CEDOC).
 
El seminario cuenta con una biblioteca al servicio de los candidatos. Actualmente esta biblioteca está en proceso de unirse al sistema electrónico de la PUCPR a través de un convenio entre ambas instituciones.
 
 
 
Formación Pastoral: comunicar la caridad de Jesucristo buen Pastor
El Pastor no ha venido ha ser servido sino a servir
 
"La educacion de los alumnos debe tender a la formación de verdaderos pastores de almas, a ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, Maestro, Sacerdote y Pastor." (Optatam totius, CV II) Esta dimensión procurará que los seminaristas vayan adquiriendo la caridad pastoral, disponibilidad para las tareas eclesiales, y preparandose para aquellas misiones más díficiles en favor del Evangelio.
 
Se espera que el seminarista adquiera los principios teológicos que le han de guiar en su ministerio. Este a su vez ha de conocer la situación pastoral de Puerto Rico y de su diócesis de proveniencia. En coordinación con los vicarios de las diocesis de provenincia se programarán actividades pastorales en las que los seminaristas participen durante el año. Estas experiencias pastorales pueden incluir trabajo en las parroquias con preferencia en áreas pastorales que a veces son marginadas: maltrato de niños y mujer, ancianos, penitenciaria y deambulantes. Se organizarán experiencias de verano por los formadores o encargados diocesanos.Para incentivar el espíritu apostolico se promoverá la participación en misiones tanto en el país como en el extranjero.
 
 
 
 

 
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